
Gracias Slayer
Gracias Hadez
Gracias Ricardo
Será para la próxima, si es que voy, si es que van...
Miembro activo de una élite, que disfruta del sufrimiento, verlo, provocarlo, padecerlo. No lo recomiendo, es un placer que sólo unos cuantos privilegiados estamos condenados a soportar.

Gracias Slayer
Gracias Hadez
Gracias Ricardo
Será para la próxima, si es que voy, si es que van...
Las paredes de la casita solían ser las sábanas recien lavadas que mamá colgaba en el patio, el menú no era muy variado: ensalada de pastito y torta de chocolodo. Después del juego mamá no sabía de qué renegar primero, si de sus sábanas sucias, de su jardin destrozado, o de mi estómago flojo.
Dicen algunos psicólogos que los juegos infantiles suelen influir en la elección del futuro profesional, y la casita era el juego más popular entre mis pequeñas amigas y lo jugamos por muchos años, pero lo único que en mí marcó fueron mis nulas habilidades culinarias.
No recuerdo nunca haber jugado a ser periodista, de niña mi sueño era ser aeromoza, y lo hubiera sido de no ser por dos problemitas, acrofobia y dos vacacionales sucesivos en inglés, la paradoja de esto es que como reportera son dos cosas que ahora asumo con mucha naturalidad y fluidez.
Debo reconocer que mi colegio tuvo una gran influencia en mi decisión, pese a ser militar, tuve profesores que me inculcaron el espíritu periodístico y me ayudaron a transformar esos cursis poemas de amor adolescente en verdaderos textos con contenido coherente y consciente; claro, escribía huevadas del colegio, pero escribía, en un pequeño periódico escolar que dejó de publicarse cuando me gradué en el 96, ojalá lo hayan retomado; aunque ese mismo año se aprobó el ingreso de mujeres a las Fuerzas Armadas y estuve seriamente tentada, pero papá Don General se encargó de extirpar el cáncer antes de que se extienda.
Hubiera tenido éxito? No son pocos los periodistas sadomasoquistas que en algún momento se han cuestionado si quizás debieron dedicarse a algo menos estresante, especialmente cuando no se avanza tan rápido y lejos como se quisiera. Y es que en periodismo, los criterios que determinan un ascenso son tan variados, extraños, y a veces poco justos.
Veamos lo que les sucedió dos conocidas mías, María Julia Hansburger De La Viña y De La Barra, y Anita García, Ambas son reporteras. Mientras Maju (así le gusta que le digan, porque a sus amigas de Eisha, Coca, Mafer, Anacé y Maite, les es más fácil de recordar) se ve privilegiada por su largísimo e impronunciable apellido, Ana debe escribirlo con mayúsculas para diferenciarse de las otras 5623 que deben estar registradas en RENIEC. Además debe gastar varios soles al mes si quiere igualar los lacios dorados con los que la naturaleza premió a Maju.
Para llegar a ser reporteras, Maju y Anita recorrieron caminos distintos; los influyentes y adinerados papás de Maju la enviaron a estudiar a una muy cara y reconocida universidad de Santiago de Surco, mientras que los de Ana hicieron un enorme sacrificio para mantenerla en otra de Surquillo. Maju sólo debía preocuparse por el tráfico desde La Planicie por la Raúl Ferrero hasta el óvalo de la Javier Prado, y cuidarse de no rayar su Suzuki Grand Vitara al momento de estacionar. Ana se comía un trip de una hora y media en combi desde La Perla y luego corría a clase, pues una tardanza más ponía en riesgo su media beca.
Maju quizás no terminó la universidad con grandes sobresalientes, era un estudiante aceptable con mucho potencial pero poca determinación para darse cuenta, así que papá hizo unas cuantas llamadas y le consiguió unas prácticas en el canal de televisión de más alto rating; las mismas que a Anita le costaron días de pie en la puerta de la oficina de Recursos Humanos.
Pero Ana sí que era determinada, y luego de 6 meses de ser la portapliegos de la asistente del auxiliar de informaciones, de contestar el teléfono, de transcribir cientos de cintas, y a cambio no recibir ni las gracias... logró convencer al Director que tenía madera de reportera; claro, comenzó en el turno más inhumano, la madrugada, pero le sirvió para ganar la experiencia que hoy ostenta y sus jefes aprecian.
La suerte que le tocó a Maju no fue distinta, aunque para lograrlo se esforzó mucho menos, sus jefes vieron en ella OTROS atributos; sí, era un lomazo y tenía un potencial digno de ser explotado; además, para desgracia de sus compañeros, le encantaaaaaaaba hacer lo que por dignidad, otros no querían hacer, aunque le demandara horas de más y amigos de menos, así que la lanzaron a cubrir informaciones. Por supuesto que la cagó un par de veces, como aquellas en que, en vivo y en directo, confundía los cargos de los políticos, o cuando siempre empezaba sus textos sobre niños en desgracia con "Era un inocente angelito...", nada que una sonrisita no pueda solucionar, pero a la larga aprendió.
Sí, ya sé que son algo tirados de los pelos, pero los esteorotipos son bastante útiles para ilustrar situaciones que algunas veces, en momentos de angustia, me hacen recordar aquellos sueños infantiles y me pregunto, cuánto mejor me hubiera ido como Chef, Flyhoster o como Oficial del Ejército?. Y a ti, periodista sadomasoquista, qué otra profesión te hubiera gustado estudiar?
En Diciembre del 2007, el Canal visitó Montejato, un pequeño poblado de Cañete, al sur de Lima, que sufrió mucho por el terremoto del 15 de agosto. Allí desplegamos nuestra labor social, durante todo el año, los reporteros hicimos una bolsa y pudimos comprar varias cositas, otras fueron colaboraciones de empresas privadas, les llevamos a los niños una linda Navidad, con juegos y muchos regalos.
El premio más grande fue un viaje con todo pagado a Ecuador, cortesía de Taca, se lo ganaron una señora y su hija de 13 años, sin duda un regalazo. Después de 4 meses y 4 postergaciones, por fin se hará realidad.
Pero en esta vida hasta lo gratis cuesta, asi que alguien tiene que hacer el cherry, la mermelada, la merluza, la coimisión, y como a Taca le sobró un pasaje, bueno... acá está esta, su humilde servidora, alistandose para volar rumbo a Guayaquil.
No será un viaje muy largo, pero será suficiente para relajarme de tanta presión, y lo único que tengo que hacer es grabar el viaje de la señora y su hija, el resto será disfrutar de una de las ciudades mas lindas de América Latina.
Ya he viajado al extranjero otras veces, a Quito, a Sao Paulo, a Washington, a Copacabana, pero fueron viajes de trabajo muy intensos, imposibles de robarles algunas horas para hacer turismo. Pero en esta ocasión el trabajo será precisamente ese, conocer la ciudad, pasear, comer, divertirse.
No sé que criterio primó entre los jefes para haber sido elegida para esta comisión, pero BENDITO SEA ESE CRITERIO!
Pamela
Para un periodista sadomasoquista, los días festivos no existen, la semana sigue corriendo como si aquellos números rojos en el calendario fueran meros errores de imprenta. Es cruel, pero es verdad, mientras los seres humanos comunes y corrientes planifican viajes cortos fuera de la ciudad, los periodistas esperamos que aquellos mismos seres humanos comunes y corrientes no sufran algún accidente en el camino... o quizás sí, el único rojo que periodísticamente importa en esos días es el que pueda quedar sobre las carreteras.
Es el destino obligado en Semana Santa, por eso lo elegí, además mi familia tiene una hermosa casa estilo colonial en la Plaza de Armas y un fundo a 30 minutos de la ciudad en donde se cultiva vid y se produce un vino bastante conocido en la región. Ayacucho, sus treinta y tres iglesias, sus procesiones, sus tradiciones ancestrales, su historia, su fe... y sus bares. Este viaje lo vengo planificando desde hace varios días, solo hay un problema, todos van menos YO!
Lo más cercano a un viaje esta semana fueron los 300 kilómetros - de ida y de vuelta - que hicimos a Ica para cubrir un accidente de carretera; no nos fue mal tomando en cuenta que llegamos 6 horas después del choque y ya no quedaba un solo muerto que levantar; bueno, cuando regresamos por la noche al canal, eramos nosotros quienes estabamos en calidad de difuntos, cuando llegué a mi casa, me tiré a la cama y ya nadie pudo levantarme hasta el día siguiente.
Vanos fueron nuestros intentos por conseguir un par de día de libres, sin descuidar los turnos, asi que este fin semana trabajaremos como si Cristo no hubiera muerto en la cruz. Pero ya se nos están ocurriendo algunas formas para sobrellevarlo, mi amiga Lizbeth cumple años, y garantiza pasión, gloria y resurección.
Mientras, seguir para adelante. Desde que nos graduamos como sadomasoquistas sabíamos perfectamente que los feriados no existirían nunca más, que veríamos a nuestros amigos hacer planes para salir de Lima, incluso invitarnos cuando olvidan que no tendremos tiempo, y verlos partir y volver más relajados. Así fue el año pasado, así es este, y sin duda así será el que viene.
Los envidio, ya estaré leyendo en sus blogs lo que hicieron ustedes, mis benditos lectores, porque mi semana santa, esta condenada a quemarse en el infierno del aburrimiento y la soledad.
Pamela
"Qué hace independiente a un periodista?" preguntaba Pedro Salinas a todos sus amigos que entrevistó para su libro Rajes del Oficio (dicho sea de paso, no me gusto). Las respuestas, de variadas formas, tenían básicamente el mismo fondo, hablaban de la ética, de la objetividad, de la experiencia, opiniones, muy respetables y dignas de una cátedra universitaria, pero que llenaban párrafos de etcéteras y más etcéteras... Mi respuesta. Qué hace a un periodista independiente? Muy simple: SU BLOG. Muchos colegas amigos y conocidos, mantienen una o mas bitácoras; y siguen y siguen abriendo más y más blogs. Es el colmo del sadomasoquismo virtual, en Internet también se puede disfrutar con dolor.
Era octubre del 2001, buscaba en Google el nombre de un ex que después de 7 años ya no vale la pena recordar, y entre las cientos de páginas que me arrojó como resultado había una que llamó poderosamente la atención, un artículo sobre la Iglesia Maradoniana en Argentina, una suerte de comunidad pseudo religiosa creada en torno a la figura del otrora astro del fútbol llamado Diego Armando. El ex en cuestión, al igual que muchas otras personas, había escrito un comentario sobre el artículo.
Me bastó unos cuantos clicks para entender que estaba ante un formato novedoso, que aceptada no sólo notas periodísticas, sino anécdotas, chistes, opiniones fundamentadas o sosas, crónicas reales o falsas, entrevistas, fotos, audios y videos, halagos, insultos, lo que sea... que cualquiera lo podía hacer, y lo mejor de todo, gratis. Al poco tiempo supe que ese formato se llamaba bitácora, pero que era mejor conocido por su nombre en inglés (como todo en internet) BLOG. A partir de ese momento, esas cuatro letras, regirían mi existencia.
Antes de descubrir los Blogs, mi relación con el mundo virtual se limitaba al chateo, enviar postales digitales y mails; después empece a entender términos cada vez más complicados, hasta que di con lo que en ese momento me pareció el servidor perfecto: Blog-City.
Mi primer blog algo tuvo que ver con otro ex, que tampoco vale la pena recordar, se llamó Marmota de la Pradera, ahora que lo pienso era un nombre ridículo, pero entiendan, apenas tenía 21, y me creía todo lo que mucho tiempo después me costó ser. En él escribía de todo, y de más, me exponía innecesariamente, y me gané una que otra bronca; escribía cosas muy buenas, pero muchas otras desastrosas; concesiones del anonimato.
Fue un blog muy popular, porque fue de los primeros blogs peruanos que hacían la comunidad Blogsperú, allí conocí a Slayer, Hdanniel, Jwong y muchos otros, hacíamos las primeras reunas bloggeriles, concursos, era increíble conocer los rostro y la voces de quienes por tanto tiempo veníamos leyendo y compartiendo comentarios. Hasta que un mal día, lo cerré, por obligación. Sí, la misma razón, ya se imaginan. Allí me di cuenta de las pasiones que había despertado aquel inocente blog, pues hasta me suplantaron, felizmente quien quiera que haya sido, fue descubierto en el acto por los mismos lectores.
Es una droga esto del blog, sin duda, era muy divertido seguir leyendo y comentando en los blogs amigos, y a la vez doloroso haber perdido el mío. Veía como nuestra comunidad crecía más y más cada vez, y yo ya no era parte de ella. El blog de la Marmota se llenaba de telas de arañas por los meses de inactividad, no lo quise eliminar por temor a sufrir un nueva falsificación, hasta que otro mal día BlogCity me dijo, me pagás o te elimino, y me eliminó, un 31 de diciembre del 2007.
Pero para ese entoces Blogger ya dominaba el servicio, así que recuperada de viejas decepciones, no más voces de ex en mi cabeza, me inscribí, y desde enero del 2007 tengo este blog. Regrese a la comunidad y viejos amigos me abrieron cariñosos los brazos otra vez.
Y aquí estoy, redescubriendo el formato, muchas cosas han cambiado, extraño mi tagboard por ejemplo, pero veo con satisfacción que hay cosas nuevas, herramientas que hacen de cada blog, pese a estar ceñidos por las mismas reglas, distintos uno del otro. Herramientas que aún me cuesta manejar, pero ya aprenderé.
Quizas el nombre también sea algo ridículo, júzguenlo ustedes, probablemente en otros 7 años me de cuenta, espero que dure hasta entonces, y más; al menos tengo el propósito, y no dejaré que ningún otro ex se interponga, ja, ja, ja.
Pamela
(Foto: Pamelita en el 2001 con un corte de cabello horrible)